GTD: Cuando seguir el sistema se convierte en hábito
Para nosotros, caminar es algo natural y que no supone un esfuerzo, en general. ¿Te has parado a pensar alguna vez el reto titánico que supone empezar a caminar a quien no sabe? Nosotros lo damos por hecho, pero un niño tiene primero que aprender a mantener el equilibrio estando parado, y después mantenerlo mientras camina.
GTD es un sistema muy completo, por lo tanto tiene cierta complejidad. Aunque esto es lo que le da tanta capacidad, es una de las principales causas de ‘caídas’ de quien empieza a implantarlo.
No voy a negar que puede llevar algo de trabajo adoptar los hábitos, pero lo que sí es verdad es que la complejidad no es una característica de GTD, sino que es un estado de nosotros mismos.
Si tienes permiso de conducción, recordarás que antes de sacártelo tuviste que aprender un montón de teoría. Después, pasaste varias (o muchas, depende como fueran los exámenes) horas practicando con el coche, hasta que por fin aprobaste. Aún así, las primeras veces que condujiste tenías que pensar qué pedal ibas a pisar, en qué sentido iba el cambio de marcha, te tenías que recordar continuamente mirar los retrovisores, etc. Conducir es una actividad compleja, y te resultaba compleja.
Con los años y la práctica, ahora conduces tu automóvil como si fuera lo más natural del mundo, le dedicas tanto esfuerzo mental como se lo dedicas a respirar. Conducir sigue siendo igual de complejo, pero tu estado al respecto ha dejado de serlo.
Con GTD, y con cualquier otra actividad, acaba pasando lo mismo. En cuanto antes empieces a practicarlo, comprendas si es útil para ti, y lo integres en tu día a día, antes aprenderás a usar tu propio sistema; y en cuanto más lo practiques, más harás tuyos los movimientos relacionados con el sistema.
Fotografía: Keys in the ignition, de Alex E. Proimos
Comentarios de los usuarios
Un comentario y sumando...
Deja tu comentario
- Aprendizaje
- Comunicación
- concentración
- Curso
- Desarrollo Personal
- descanso
- Du Tudú
- firefox
- fuerza de voluntad
- gmail
- GTD
- Hábitos
- Invitados
- iphone
- Jornadas GTD
- Libros
- Móviles
- Motivación
- objetivos
- Organización
- Procrastinación
- Productividad
- Recursos
- Sueño
- todo
- trabajo
- Trucos
- Uncategorized
- Video
- Webapps
- mayo 2012
- abril 2012
- marzo 2012
- enero 2012
- diciembre 2011
- octubre 2011
- septiembre 2011
- agosto 2011
- julio 2011
- junio 2011
- mayo 2011
- marzo 2011
- febrero 2011
- enero 2011
- diciembre 2010
- noviembre 2010
- octubre 2010
- septiembre 2010
- agosto 2010
- julio 2010
- junio 2010
- mayo 2010
- abril 2010
- marzo 2010
- febrero 2010
- enero 2010
- diciembre 2009
- noviembre 2009
- octubre 2009
- septiembre 2009
- agosto 2009
- julio 2009
- junio 2009
- mayo 2009
- abril 2009
- marzo 2009
- febrero 2009
- enero 2009
- diciembre 2008
- noviembre 2008
- octubre 2008
- septiembre 2008
- agosto 2008
- julio 2008
- junio 2008
- mayo 2008
- marzo 2008
- febrero 2008
- enero 2008
- diciembre 2007
- noviembre 2007
- octubre 2007
- septiembre 2007
- agosto 2007
















mayo 09, 2011
Hola Daniel,
En verdad tu apreciación sobre el sistema y la forma en la que podemos irlo adoptando es simple y sencillamente una analogía práctica de lo que debemos conseguir.
Me ha gustado mucho, pues siento que al leer GTD creemos que es una forma de complicar las cosas cuando la realidad es todo lo contrario, llevo algunos meses implementándolo y he notado el cambio en muchas esferas.
Te mando un abrazo.
Saludos,
Omar Carreño