Propósitos de año nuevo: revisa los de este año pasado

Propósitos de año nuevo: revisa los de este año pasado

En las semanas de final y principio de año es tradición hacer repaso a como ha ido el año y plantearnos propósitos para el próximo año. Empezaremos la reflexión con el análisis de qué nos propusimos hace un año por estas fechas. Para este ejercicio te irá bien papel y bolígrafo, para apuntar lo que [&hellip

En las semanas de final y principio de año es tradición hacer repaso a como ha ido el año y plantearnos propósitos para el próximo año. Empezaremos la reflexión con el análisis de qué nos propusimos hace un año por estas fechas.
Para este ejercicio te irá bien papel y bolígrafo, para apuntar lo que vayas pensando y usarlo de cara a los próximos objetivos.

Recupera tu lista de propósitos para este año, y hazte las siguientes preguntas:

¿Cuáles de ellos has conseguido? ¿Qué sentiste cuándo lo hiciste? Seguramente algún buen sentimiento: alivio, alegría, ilusión por hacer aún más cosas… Intenta recuperar esos sentimientos. ¿No sería fantástico poder sentirse así de bien más a menudo?

¿Cuáles no has conseguido? ¿Por qué? Nos pasamos el día haciendo cosas, desde prepararnos el desayuno por la mañana hasta cepillarnos los dientes por la noche; si no has conseguido uno de tus propósitos siempre hay una razón:

  • Es algo que ya no quieres: la vida va cambiando, y algo que queríamos hace un año puede no tener sentido ahora. Incluso, pensándolo ahora después de tanto tiempo, caes en la cuenta de que nunca lo has querido, pero la emoción del momento pudo contigo. En cualquier caso, está bien no hacer algo que no quieres; una vez te hayas dado cuenta, quítalo de tu lista para que no moleste más.
  • No los he acabado pero están en progreso: hay objetivos que podemos tardar más de un año en conseguir, lo importante es siempre que no se quede encallado, que siempre tengamos lista una nueva acció para avanzar un poco más cada día. ¡Sigue así!
  • No he conseguido mi propósito, pero no sé muy bien por qué: igual que hay una razón para que te marcaras el propósito, debe haber una razón para que te hayas mantenido con él. Si es así, dedica un momento a pensar en ello.

Para buscar esa razón, nos pueden ayudar estas preguntas:

  • ¿Estoy segura de que quiero conseguir este objetivo?
  • ¿He sido específico al escoger mi propósito? ‘Mejorar mi vida’ es un propósito excelente, pero no podemos ir al supermercado a comprar un bote de ‘mejorador de vida’. Al marcarnos de marcarnos un objetivo mucho más concreto, como ‘bajar mi peso en 5 kg’, o ‘retomar el contacto con los compañeros de mi primer trabajo’, sabemos qué hacer para conseguirlo.
  • ¿Necesito ayuda? Hay cosas que no dependen sólo de nosotros y hemos de ponernos de acuerdo con otras personas; para otros propósitos necesitaremos algún recurso que no tenemos (alguna herramienta, aprender sobre un tema).

Con esto tenemos un primer análisis de cómo ha ido el año. Esta información y las preguntas que nos hemos ido haciendo nos ayudarán a afrontar el próximo año con propósitos más claros y concisos.

Fotografía: scattered por notsogoodphotography

Daniel Aguayo

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Comentarios de los usuarios

Un comentario y sumando...

  1. El Gachupas

    diciembre 18, 2009

    Excelente análisis de lo que deben ser los propósitos de año nuevo. En realidad, tal y como lo planteas, no deberíamos llamarlos propósitos sino objetivos. No es lo mismo desear algo y ponerle buena voluntad, que fijarte una meta medible y analizar cada cierto tiempo cómo va para tomar las medidas oportunas.

    Yo ya estoy preparando mi lista de objetivos para el 2010. Muy pronto las publicaré en mi blog :-)

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diciembre 18, 2009

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