Necesito GTD y… ¿qué más?

¿Es GTD la solución a todos mis males con el trabajo pendiente? Veamos: sí, con GTD tendremos varias listas de tareas; sí, con GTD me quitaré de la cabeza la obligación de pensar contínuamente en el trabajo. Sí, ahora tengo mi bandeja de entrada vacía y sé qué toca hacer al respecto. Pero no, al final del día no estoy satisfecho con el trabajo realizado.
¿Qué está fallando? Pues pueden ser varias cosas. Lo que seguro que no está fallando es el sistema GTD. ¿Cómo lo sé? No es porque a mí me funcione (que lo hace) y por eso tenga que funcionarle a todo el mundo. Pero un sistema GTD (es decir, las listas de tareas y las carpetas) no puede evitar que trabajemos (igual que no puede trabajar por nosotros… ¡Eso sí estaría bien!).
Aquí hay algunas cosas a tener en cuenta:
- ¿Estoy aplicando GTD correctamente? Al principio no es evidente empezar con GTD. No conozco a nadie que haya conseguido sentirse a gusto con él y entenderlo con una sola lectura. Sigue otra vez todos los pasos, en un segundo vistazo seguramente lo veas con más claridad
- ¡GTD no es para mí! ¿Has aplicado todo lo que pone en el libro al pie de la letra y sientes que es más un estorbo que una ayuda para ti? Quizá has sido demasiado estricto. GTD ha de ser tu RAM, la memoria secundaria de tu cerebro, y se ha de entender con él. Si lo necesitas, haz algunos ajustes. Como dice Miguel de Luis, GTD son unas directrices para crear tu sistema. Aprende la bases y adáptalas a ti.
- GTD me resulta útil, pero aún así no soy capaz de sacar trabajo. Revisa tus próximas acciones, proyectos y sobretodo tus objetivos. ¿Qué tienes apuntado? ¿Es realmente lo que quieres hacer? Si no te motivan los objetivos que te has marcado, tienes un problema de base que ni GTD ni otro sistema te va a solucionar. Si en cambio sí deseas llegar a esos objetivos pero hay acciones en el proceso que te tienen atascado, puedes probar a delegarlas a otras personas, y si no tienes más remedio que hacerlas tú prueba a que sean tus primeras tareas del día.
Fotografía: Jerry vents out por henribergius
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mayo 12, 2009
Me gusta esta guia de “NO TIRES LA TOALLA: Dale otra oportunidad al GTD” para aquellos que se han sentido decepcionados o defraudados y no han encontrado en el GTD la “salvación mágica” que esperaban. Con estas pocas lineas podrán entender un poco más el por que se sus fallos.
mayo 12, 2009
También hay que tener en cuenta una cosa. Siento echar un jarro de agua fría, pero tanto las horas como los cuerpos tienen un límite. A veces no queda más remedio que aplicar el principio de Pareto y dejar de hacer cosas que no rentan nada.
Desde luego lo que no se puede cometer es el fallo que hemos cometido muchos gordos. Como el régimen va despacio pues lo dejo… y vuelves a engordar. Coincido con Bergonzini, darse por vencido no es solución.
Y gracias por el enlace
mayo 12, 2009
@Bergonzini GTD como “salvación mágica” es el sistema mal entendido, aunque cuando uno parte de cero no es difícil que se confunda (yo también estuve ahí)
@Miguel Creo que el principio de Pareto se tendría que aplicar a menudo, es una de tantas cosas compatibles con GTD, pero entiendo lo que dices, en según qué casos habrá quien tenga suficiente con esa simplificación.
Gracias a los dos por vuestra opinión.
mayo 12, 2009
Llego tarde pero no quiero dejar pasar la oportunidad de comentar.
Creo que das en el clavo con tu planteamiento. Hay mucha gente que se queja y critica GTD. La mayoría de ellos seguramente no se ha leído el libro o al menos no se ha enterado del mensaje (a mí me costó leerlo varias veces hasta que lo “pillé”).
Luego está el reto que supone cambiar de hábitos… Creo que debes tener una motivación (necesidad?) para asumir el CAMBIO que significa usar GTD.
¿Qué ocurre? Que nadie quiere decir “no lo he intentado suficiente”, “no estoy dispuesto a cambiar”, “no estoy realmente comprometido con ser más productivo”, así que al final la culpa es del sistema… Bueno, si eso les consuela
JM
mayo 12, 2009
@Jose Miguel un comentario tuya no llega nunca tarde. Lo que dices del cambio es muy importante, GTD es un cambio muy importante, no sólo en cómo apuntar las tareas (que es lo más superficial del asunto, lo que queda de un comentario informal y lo que se critica) sino en cómo hacer y cómo ver el trabajo. Por cierto, la frase que me motivó a meterme en este mundo: “si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo”, y eso es lo que provoca GTD.
Gracias por compartir tu opinión.