GTD: La revisión diaria

GTD: La revisión diaria

La revisión continua era aquella revisión que hacemos con mucha frecuencia para mantener el sistema a punto, para lo que necesitamos en el día a día. Haciendo esto podemos mantener la confianza en el sistema. Esta revisión se hace ‘tan frecuentemente como necesitemos’. Para los que nos gustan que nos den pautas más específicas, podemos [&hellip

La revisión continua era aquella revisión que hacemos con mucha frecuencia para mantener el sistema a punto, para lo que necesitamos en el día a día. Haciendo esto podemos mantener la confianza en el sistema. Esta revisión se hace ‘tan frecuentemente como necesitemos’.

Para los que nos gustan que nos den pautas más específicas, podemos hacer una versión de la revisión continua cada tarde-noche al llegar a casa, y convertirlo así en el hábito de la revisión diaria.

Los pasos para una revisión diaria son:

  1. Revisar las listas de acciones y el calendario de hoy: nos vamos a asegurar de que cerramos bien la jornada, para conservar la confianza en lo que hacemos y no dejarnos ningún cabo por atar. Al revisar las listas y el calendario vamos a:
    • Asegurarnos de que hemos hecho todo lo que teníamos que hacer hoy. ¿Hay alguna acción que se tenía que realizar hoy específicamente (de las que apuntamos en el calendario) que aún no hayamos hecho? ¿Alguna otra acción que tuviéramos pensado hacer hoy y aún estemos a tiempo? Ahora es un buen momento para hacerlas y tacharlas de la lista.
    • Temas domésticos. Ya que estamos en casa, podemos mirar las acciones del contexto adecuado por si podemos hacer alguna, o quizá atender a otras tareas domésticas que no solemos apuntar.
    • Asuntos pendientes con mi familia. ¿Hay algún asunto que deba tratar con mi pareja o compañeros de piso?
  2. Revisar el calendario del día siguiente: esto nos dará una visión de cómo discurrirá el día, porque veremos qué citas tenemos y los huecos que tenemos entre ellas.Para acabar de preparar el día podemos revisar las listas de próximas acciones por contexto, para saber con qué rellenar los huecos del día que no tenemos asignados a nada concreto. En este momento podemos escoger las acciones más importantes para darles preferencia.
  3. Capturar lo que se nos pase por la cabeza, así liberamos la mente al máximo y nos preparamos para descansar.

Como vemos, es una revisión continua que sigue revisando el calendario y las listas de próximas acciones, pero con pasos específicos que nos ayudan a cerrar el día que acaba y preparar de la mejor forma el día siguiente. De esta forma, podemos descansar tranquilos sabiendo que no nos hemos olvidado hoy de nada, y que mañana no encontraremos ninguna sorpresa.

Fotografía: Today is April 26th, por  Howdy, I’m H. Michael Karshis

Daniel Aguayo

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octubre 11, 2010

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